Aranda de Moncayo

Aranda de Moncayo, Un poco de historia




   El poblamiento más remoto que se conoce dentro del actual término de Aranda es la instalación de una serie de castros, siendo la ciudad celtíbera de Aratikos, centro administrativo y comercial de este valle. del Aranda Esta ciudad será escenario de las guerras celtibéricas entre celtíberos y romanos, en el s.II a. C aumenta su perímetro defensivo con nuevas fortificaciones, y  da cabida a un mayor número de habitantes. Aratikos disponía de ceca propia, grandes recursos metalúrgicos: plata, cobre, plomo, hierro y estaño... importantes vías de comunicación hacia la Meseta y una vega muy rica. En sus entrañas se extrajeron más de 18 cascos hispanoscalcídicos, que nos hablan de un ritual, que salieron hacia las mejores galerías europeas. Roma dejará su impronta en estas tierras arandinas. Campamentos romanos y otros vestigios así lo indican.

     Durante la Alta Edad Media la población se trasladará hacia el llano, donde quedan vestigios de su emplazamiento, con grandes calles, restos de importantes construcciones... 

      Ya en el XI, por razones defensivas en una nueva época de conflictos bélicos, los musulmanes decidirán trasladar la población a su actual emplazamiento, sobre el cerro que domina el río Aranda, construyendo un castillo- fortaleza una mezquita y calles quebradas que darían acceso a las viviendas. Esta población ocuparía aproximadamente la zona del barrio del Castillo y Puerta Moral, que posteriormente se ampliaría sobre la falda descendiente del monte, por la calle Barbacana hasta el barranco de Las Pozas. Un reducido grupo de hebreos convivieron al amparo del castillo, en torno a la actual calle del Hospital, a extra muros de la villa y cercado por un muro con un póstigo o puerta de acceso que daba al camino de la Ral.

       Aranda fue conquistada por Alfonso I el Batallador y será confirmada por su hermano y sucesor Ramiro II el Monje quien le otorgó fueros de Extremadura y le dará carta de repoblación con su actual nombre, ampliando la fortaleza, ya en el siglo XII. Reconquistada por los musulmanes, pasará definitivamente a manos cristianas con Ramón Berenguer IV, yerno del anterior rey, que colocará en su escudo las barras aragonesas que aún posee. También se reformará en esta época el puente situado junto al convento de acceso al camino de Borja.

       Los reyes aragoneses desde Jaime I otorgarán privilegios a la villa, de nombrar justicia y jurado y en el s. XIV, pasará a manos de doña Toda de Luna y posteriormente al sobrino de ésta Juan Ximénez de Urrea con casa propia en el lugar, pasando a tomar el titulo de Condado de Aranda en 1488, siendo una de las familias más poderosas del reino.  Aquí nace tan noble título en esta noble localidad, Aranda. La casa del Conde se ubica en la calle del Chorro. De entre los condes de Aranda, el más famoso será el ilustrado Don Pedro Abarca de Bolea, que en el siglo XVIII será primer Ministro de Carlos III. En la actualidad el título de Condesa de Aranda está en posesión de doña Cayetana Fitz-James Stuart, duquesa de Alba.

Siglos XV-XX





En el siglo XV fue lugar natal del pintor Pedro de Aranda, artista que tenía un taller en Calatayud.

       Aranda ha cobrado importancia a lo largo de la historia por su situación fronteriza con Castilla y ha sido uno de los pasos de acceso hacia este Reino. El emperador Carlos V, nieto de Fernando II entró por aquí en Aragón en 1518 y entregó el privilegio de la celebración una feria de ganado en el día de Todos los Santos, feria que en la actualidad aún se celebra, el día 1 de noviembre, reuniendo a un gran número de ganaderos

       El s. XVI Aranda pudo disfrutar de una época de apogeo económico, gracias a la explotación de la vega por los agricultores moriscos y de la ganadería, que permitía un buen comercio de lana. Este esplendor económico permitirá la construcción de la actual iglesia de Nuestra Señora de la Asunción que estilísticamente se encuadra en el gótico tardío (s. XV) con abundante patrimonio documental. El interior de nave única con capillas abiertas entre los contrafuertes y ábside poligonal, se cubre con bóveda de crucería estrellada con nervaduras que arrancan en haces desde semicolumnas adosadas, y coro levantado a los pies del templo. Presenta unos interesantes retablos barrocos y destacan también una serie de relicarios y custodias de gran interés (punzón de Cardiel) y el coro neoclásico.Como elementos a destacar de esta época, hay que mencionar la ermita de San Roque, construida en 1653 en estilo barroco-mudéjar, con un interesante retablo. De las ermitas conocidas, quedan en ruinas las de San Bartolomé y San Sebastián, no quedando restos de las del Humilladero y San Blas.

      La expulsión de los moriscos en el siglo XVII representará una época de depresión, Según Ramón Lastiesas, párroco de Aranda el 2 de agosto de 1610 salieron 577 musulmanes expulsados de esta villa.

     Junto al puente del río se levantó también en el siglo XVII un convento de capuchinos bajo la advocación de San Román, que poseía una gran parte de las tierras de cultivo de la Huerta. Por la ley de desamortización de Mendizábal en 1836, las tierras pasaron a manos privadas y el edificio fue cayendo en una total ruina.

      Durante la Guerra de Sucesión, las familias más poderosas del pueblo tomarán partido por Felipe de Anjou, que tras su victoria en 1708 le concederá el título de Muy Noble y Fidelísima Villa, relevándola de quintas y alojamiento de tropas.

     En el siglo XX debemos destacar la traída de aguas desde La Güen, en 1915, con un bombeo de gran ingenio que salva el desnivel hasta el pueblo. Florencio Gea, fue el impulsor de que Aranda fuera uno de los primeros pueblos de Aragón en tener agua corriente. 

     La construcción en los años 70 del embalse de Maidevera, que aprovecha las aguas del río Aranda, el cual, nace en la fuente L´Agüen de la confluencia de los arroyos Pedreñas, Valdepomer y Malache, que descienden desde la sierra del Tablado  alivia la falta de riego de los otros pueblos de la cuenca del Aranda. 

Gloria Pérez García
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